Un vampiro para Navidad

Un vampiro para Navidad

Capitulo – 1

Seúl, 23 de Diciembre:

–Si quieres volver a ver a tu hermana con vida, tráeme la cabeza de Kang – dijo Siwon mientras le daba una calada a su cigarro y miraba a Ren con impaciencia. Cuando el vampiro exhaló, Minki pudo ver su desalmada sonrisa a través de la nube de humo. –Y en una bandeja de plata, si puede ser– continuó mirando al castaño menor con ojos brillantes mientras tomaba un sorbo del líquido carmesí oscuro que tenía en su copa frente a él. A su alrededor, las luces intermitentes de su club de baile se reflejaban en su cabello y en la piel pálida.

Ren lo miró fijamente, el odio latía en su ser. Solo Dios sabía lo que el maldito bastardo le había hecho a Sandara. A través de la conexión psíquica que tenía con su hermana, ella le había asegurado que Siwon no la había tocado, pero Ren sabía que él estaba jugando con ellos. El típico juego del gato y el ratón; el juego que a todo tipo de vampiros sádicos les encantaba jugar a la hora de manipular a sus víctimas. Dara era fuerte, como todo vampiro, aquella fuerza física que todos los inmortales poseían. Pero no era lo suficientemente fuerte para escapar de una manada de vampiro sin ayuda.

En el fondo, el sinuoso golpeteo de la música de baile vibraba a través de su pecho, precipitando el ritmo de su ya acelerado corazón. – ¿Por qué yo Siwon? Hay muchísimos cazadores de vampiros a parte de mí. No he cazado por siglos. No desde que un Coeur Eternal, (un campiro cuyo corazón aún late y sólo se alimenta en un acto de asesinato misericordioso) humanamente sacó a Lizzy de su miseria durante una de las batallas en Corea–

Lizzy. La mujer a la que él había amado más que a ninguna otra, habría sufrido una muerte lenta y dolorosa si el Coeur Eternal no la hubiese encontrado. Gracias a él, sus últimos momentos de vida fueron agradables, murió sin sufrir terriblemente por la herida que aquella bayoneta le causó en el estómago.

En ese momento, Ren había visto a aquel oscuro personaje inclinarse sobre la debilitada Lizzy y había corrido hasta ellos con la intención de asesinar al vampiro. Estaba a punto de clavarle una estaca por la espalda a éste cuando vio algo que lo dejo paralizado.

Los gemidos que Lizzy emitía no eran de dolor si no de placer y la expresión de su rostro ya no reflejaba agonía sino deleite. El vampiro no la estaba lastimando, le ofrecía una muerte pacífica e indolora.

Desde entonces nunca volvió a tocar a un vampiro Coeur Eternal, el corazón eterno o Sans Ame, sin alma. No con la intención de asesinar, por lo menos.

–La respuesta es simple, Choi. – Siwon dejó la copa y tomó otra bocanada de su cigarro tranquilamente. –Por que alguna vez fuiste uno de los mejores. –

Ren apretó los dientes. Siwon no poseía una cualidad retadora, algo incluso el peor de los vampiros tenía. Este hijo de puta era la criatura más cercana a la pura maldad que Ren hubiese conocido. Y él había conocido a tipos malos, como era inevitable cuando eras un ser inmortal que se había olvidado de Dios y habitaba este planeta desde el Imperio Romano, si a historia occidental se refería.

Un mechón del pelo carbón de Siwón se desprendió de su coleta. Y la mujer que se encontraba detrás de su silla se adelantó con una uña larga de color rojo la acomodó otra vez en su lugar. Siwon cogió la mano y raspó con un colmillo de su palma. Ella gritó sobresaltada y trató de dar un tirón a su mano, pero Siwon agarró fuertemente su muñeca y pasó la lengua a través de la piel lesionada. Pasó un momento alimentándose de aquel corte, y, finalmente, girándose nuevamente hacia Minki, éste pudo ver sus pupilas dilatadas y brillantes, con sed de sangre. Ren estaba contento de no tener los agudos sentidos de un vampiro, porque habría tenido que oler el hedor de la sangre que sin duda llenaba el espacio alrededor de la mesa de Siwon. Ser empático era bastante malo la mayor parte del tiempo.

El dolor de la mujer y la angustia ya estaba sobre él haciéndole eco. Ella había creído que estar con Siwon sería una experiencia placentera y emocionante. Pero estaba a punto de descubrir que se había equivocado. Pobre criatura.

– ¿Por qué quieres a Kang muerto?– Ren no sabía las motivaciones de éste y tampoco le importaban. Odiaba perder el tiempo con esta clase de preguntas mientras que Dara estaba en las garras de Siwon, pero cuando más se supiera acerca de la situación, mayor era la oportunidad que tenía de encontrar los puntos débiles de Siwon. Cada vampiro, al igual que todos los seres humanos y todos los inmortales, al menos tenía uno. Si planeaba sacar a Sandara de Siwon, necesitaba toda la ayuda que pudiera obtener.

Siwon entrecerró los ojos, el brillo de la lujuria en sus iris se estaba intensificando.

–No es que sea de tu jodida incumbencia, pero una vez él mató a alguien muy especial para mí. La asesinó. Bebió hasta la última gota de su sangre, hasta que ella murió.– el vampiro lo miró como si fuera a conducir su apasionado odio directamente al alma de Ren.

“Venganza. Genial.” La vida de Sandara estaba en las sucias manos de Siwon por una venganza. Los vampiros vengadores siempre han sido los peores.

Minki estudió la expresión del hombre frente a él por un momento antes de que sus sentidos empáticos lo molestaran. Algo aquí estaba fuera de lugar. Los vampiros nunca contraatacaban por venganza, preferían hacer el trabajo ellos mismos.

Ren sabía que corría un riesgo muy alto de enfadar a Siwon si le preguntaba la duda que le estaba rondando por la mente. Pero tenía la sospecha de que esta información podría serle de alguna utilidad. Se cruzó de brazos. Su cuerpo era cálido en su chaqueta de cuero negro, pero a él no le importaba. No iba a estar en aquel jodido club por mucho más tiempo. Tenía que cazar a Kang Dongho.

– ¿Por qué no lo has matado tú mismo?–

Un escalofrío de ira se deslizo a través de los ojos de Siwon, el iris volvió a su color negro hielo. Su labio superior sin afeitar, se torció.

– ¿Crees que puedes avasallarme, Choi? Pero soy el único que tiene el dispuesto cuerpo exuberante de tu hermana para mí– Ren apretó los puños fuertemente en un esfuerzo por reprimir el impulso de clavarle el cuchillo en el corazón al maldito bastardo. Por mucho que quisiera, no podría hacerlo porque significaría la muerte de Dara.

–Si quieres saber, lo quiero humillado. Si yo, o cualquier otro vampiro lo matara, sería una lucha justa. Sin embargo, si muriera en las manos de un inmortal, bueno, no hay honor en eso–

Ren miró el rostro de Siwon, esperando que las reverberaciones del vampiro le dieran la verdadera esencia de Siwon. Incluso aquellos sin alma, podían ser leídos.

Por varios segundos, no ocurrió nada. El corazón de Ren se encogió de miedo de que su habilidad empática le fallara. Pero no, al momento siguiente, ondas de calor penetraron su mente. El conocimiento se liberó. Lucho para mantener el rostro inexpresivo.

Siwon le temía a Kang

“Hmm…”

Ren suspiró, notando que de verdad no importaba. Miedo o no, Dara era la prisionera de él. Su preciosa hermana era todo lo que le quedaba en el mundo. Los inmortales se encontraban dispersos por el mundo. No eran dados a formas de clanes como los vampiros. Desconfiaban los unos de los otros y permanecían aislados. No eran como los inmortales representados en la famosa película, en el sentido que debían matarse uno a otros. En realidad, la inmortalidad era demasiado dolorosa y no podían soportar verse entre ellos, siendo los agonizantes recuerdos su destino sin fin. Milagrosamente, Dara era diferente. Ella adoraba a su hermano. Era mutuo. Se cuidaban entre ellos, manteniendo compañía.

Perderla lo dejaría completamente solo por la eternidad. Sin mencionar, que su muerte a manos de Siwon, haría de la tortura medieval una alternativa deseable.

– ¿Dónde puedo encontrar a Kang?–

Siwon se sonrió, sus ojos brillando con evidente anticipación por ver cumplida su venganza contra Kang.

–Isla Jeju-do–

– ¿Cómo puedo reconocerlo?–

–Alto, rubio, con una linda y profunda cicatriz en una mejilla. Un regalo de mi parte, hace unos cientos de años–

“Extraño”. Los vampiros no tenían cicatrices. Al menos no los Sans Ame. ¡Dios! ¿Kang era un Coeur Eternal? Diablos, la misma especie que había jurado nunca matar. Pensó en Dara, de lo que podría sufrir a manos y garras de Siwon. La resolución golpeó a través de él. A la mierda. Por Dara mataría a cualquiera. Asintió.

–Lo quiero para Año Nuevo, Choi. O bueno… ya sabes. –

La sangre de Ren se congeló. –Maldito bastardo– murmuró.

La risa de Siwon se acentuó. –Sí, lo soy, ¿cierto?–

Antes de descontrolarse totalmente, Ren dio media vuelta dispuesto a marcharse. Cuando antes abandonara el club, mejor.

–Oh, y Ren. –

Ren se detuvo, apretando sus dientes nuevamente. Pero no se giró.

Siwon se rió por lo bajo. –Feliz Navidad–

Notas sobre la autora:

Soy Beatrice y soy Perú, tengo 18 años.
Inicié en los fics desde el 2008, y “Un vampiro para navidad” es mi primera adaptación.
Tengo otros fics en “Amor Yaoi”
Y espero que les guste el Fic.

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