Un vampiro para Navidad

Un vampiro para Navidad

Capitulo – 9

 

BaekHo casi dejó caer la bandeja de comida que había estado preparando para Ren. El espeluznante grito repercutió por toda la casa. Dejó la bandeja y salió de la cocina subiendo las escaleras, casi deslizándose al dormitorio. Buscó a Ren en la habitación pero su amante no se veía por ningún lado. La mirada de BaekHo recayó en el modelo que había hecho temprano esa mañana mientras Ren dormía. Él vio el paño tirado en un montón al lado de este, e inmediatamente entendió lo que había pasado. ¡Joder! Sólo pretendía salir un minuto. Se imaginó que Ren se había despertado y lo vio, en los dos minutos que BaekHo había salido de la habitación.
Él se giró y vio que el cuchillo de Ren también había desaparecido de la mesita de noche. Pobre Ren. Pensó que alguien entró furtivamente en la habitación y asesinó a su amante mientras él dormía.
─ «MinKi. Estoy aquí. Vivo. Eso era un molde que hice para que tú le dieras a Siwon. No debí haberlo dejado ahí así. Lo siento, mon amour.» Dijo a través de su enlace mental, BaekHo permaneció quieto y esperó.
─ « ¿BaekHo? ¿Eres realmente tú? Sí eres un impostor te patearé el culo.»
BaekHo sofocó una risa. Sintió la pena de Ren al pensar que su amante había muerto. Sintió pena por su despreocupación entremezclada con la dulzura de darse cuenta de que alguien se preocupaba tanto por él.─«Lo juro soy yo, MinKi. Estaba preparándote algo para comer. Hice algo estúpido.»
Pausa.─« ¿Dónde diablos estoy? Este lugar es enorme.»
BaekHo soltó una risotada en voz alta ahora. Tiró de su albornoz de terciopelo de detrás de la puerta y salió al vestíbulo.
─«Describe lo que ves.»
─ «Yo bajé por una escalera posterior. Está jodidamente oscuro aquí.»
BaekHo bajó las escaleras a la sala de estar.
─«Quédate dónde estás. Yo voy  por ti.» Cruzó la gran habitación aireada entibiada por las luces titilantes del gran pino escocés decorado con luces y lazos en el rincón y se encaminó a la obsoleta escalera de servicio en el vestíbulo. En un diminuto hueco que daba al recibidor, abrió una puerta, revelando a Ren, parado allí en toda su gloriosa desnudez, mirándolo fijamente, empuñando su cuchillo.
BaekHo tuvo que hacer un esfuerzo para no mirar la suave piel oliva que envolvía esos ágiles músculos mientras sostenía la bata para Ren. Lo miraba arrepentido otra vez.
─Ren, lo siento mucho.
Ren parpadeó, las pupilas de sus grandes ojos oscuros encogiéndose por la intrusión de la luz. Él dio un paso adelante, empujando un brazo en la manga de la bata.
─Tu cabello…─ Su voz demostrando tanta sorpresa como decepción.
Con sus manos en los brazos de Ren, BaekHo lo giró gentilmente, tomando el cuchillo de su mano y ayudándolo a ponerse la bata. Ren estaba dócil bajo su tacto, obviamente aliviado de que su amante no hubiese sido asesinado. BaekHo cerró la bata, haciendo un nudo flojo con el cinturón. Cuando terminó, paso una mano sobre una de los lados de su cabeza el cual estaba afeitado, tiendo ahora una mohicana. Él tuvo que cortarse el cabello para la falsa cabeza. Aparentemente BaekHo realizó un buen trabajo y en un tiempo record.
─Crecerá de nuevo─ murmuró, alcanzando a Ren y jalándolo en un abrazo gentil.
Los labios de Ren presionaron en la curva de su cuello, apoyando sus manos ligeramente en la espalda de BaekHo, sobre su holgada camiseta.
─Pensé que te había perdido. ─El aliento de Ren era cálido sobre la piel de BaekHo.
dijo BaekHo casi en un murmullo. Finalmente liberó a Ren y empezó a guiarlo hacia la sala de estar─. Yo sólo quise salir por un minuto para traerte tu comida. Iba a enseñarte el modelo entonces.
─Está bien.
BaekHo llevó a Ren al sofá en la sala de estar, una amplia y profunda pieza de mobiliario llena de cojines y almohadones. Acomodó a Ren entre los almohadones y entonces encendió el fuego en la chimenea. Dejándolo nuevamente sólo lo suficiente para recuperar la bandeja de comida, se la sirvió y entonces se sentó a su lado, cuando él terminó de comer, lo abrazó fuerte. Tenían un poquito de tiempo antes que YoungSaeng llegara y BaekHo quería aprovecharlo. Ren se inclinó al frente para dejar su taza de café. Cuando volvió a recostarse, el cinturón de su bata se aflojó y los lados se abrieron un poco, mostrando una gran parte de su magro y escultural tórax. BaekHo lo jaló hacia él, rozando sus labios juntos, pasando una mano bajo la bata y acariciando el pecho de su amante, frotando placenteramente sus dedos por el níveo pecho. Ren gimió bajito en su boca y respondió a las caricias deslizando su lengua contra la de BaekHo. BaekHo pudo sentir el sabor almizclado de Ren mezclado con el café que bebió. Suavemente él jaló su boca del beso y se fijó en la mirada de párpados pesados de Ren.
─ ¿Estás totalmente recobrado? Quiero decir, ¿del plomo?
Ren asintió, sus labios llenos ligeramente abiertos, brillando por sus besos.
─Sí, y de la impresión de ver esa cabeza.─ Su tono era ligero, comunicándole a BaekHo que no debía sentirse culpable.
La mano de Ren subió y acarició las cerdas que sólo unas horas antes eran una melena de cabello rubio.
─Tu cabello… era hermoso.
BaekHo lo besó y le hizo una mueca.
─Te prometo que crecerá, mon amour. El cabello y las uñas nunca dejan de crecer, aún en un vampiro.─
Se sintió mejor cuando Ren sonrió. Su amante tenía la más seductora sonrisa que él hubiera visto, más encantadora por el contraste entre su sonrisa y su fuerte y oscura expresión.
─Todo estará bien, aunque no lo esté ahora─ dijo Ren─. Estás magnífico de cualquier modo ─se estiró hacia atrás suavemente y la bata comenzó a abrirse con el movimiento, revelando su bello torso. Con una extraña mirada, los oscuros iris se le llenaron con lo que parecía dolor emocional y pena.
─BaekHo─su voz salió como un susurro ronco. El sonido reverberó a través del pecho de BaekHo, tocándolo por dentro profundamente.
─ ¿Qué sucede, Ren?
Una mirada avergonzada cruzó esos magníficos ojos, grandes, dulces y oscuros, como los ojos de un ciervo.
─«Yo … Yo … no puedo … perderte … nunca.»
Él habló a través de su vínculo mental, como si las confesiones sinceras fueran más fáciles de hacer sin hablar.BaekHo lo miró, emocionado por dentro. No había ninguna otra respuestaapropiada a tal confesión de amor. Excepto por…Lo buscó, jalando a Ren hacia su regazo. La bata se deslizó casi por completo,detenida sólo por las manos de BaekHo en los brazos de Ren.
Atrapó un atisbo de la creciente erección de Ren, sobresaliendo en una deliciosa curva de su magro cuerpo musculoso, la gruesa cabeza estirándose desde su funda.
Después el vio los labios llenos de Ren y los capturó. Ren suspiró y se rindió, su pecho hundiéndose contra el de BaekHotian, la fricción masajeaba los pezones de BaekHo a través de su suave camiseta blanca. Sus manos resbalaron por la espalda de Ren, los músculos se calentaban y se flexionaban bajo sus manos. Ren devolvió los besos montando su boca con fervor, chupando la lengua de BaekHo, con sus manos sobre las mejillas de BaekHo, ahuecándolas reverentemente.
La pasión se desenrollaba en un deslizamiento delicioso de su lengua contra la de su amante. BaekHo deslizó su mano hacia los suaves y deliciosos músculos de la espalda de su amante, deteniéndose sobre una firme y redondeada nalga. Ren gimió suavemente en su boca y se acercó más, su dura polla frotándose contra el frente de los pantalones de BaekHo. BaekHo empujó poco a poco sus dedos en el culo de Ren, dirigiéndose hacia la hendidura entre los dos firmes globos.
Ren gimió otra vez, restregando su palpitante erección contra el frente de BaekHo, con movimientos más demandantes, más hambrientos.
«BaekHotian, querido, espero que estés decente. Casi estoy frente a tu puerta.»
La mano de BaekHo se congeló. Heo. Con gentileza jaló su boca de la de Ren y deslizó sus manos fuera del excitante cuerpo. Buscó la bata y la sostuvo en alto. Ren frunció el entrecejo. Su pecho se sentía pesado por la excitación.
─ ¿Qué pasa?
BaekHo simuló una sonrisa, su cuerpo todavía temblando por la pasión a pesar de la interrupción.
─Nada, Ren. Sólo que no quiero que estés desnudo cuando Heo llegue aquí.
Los desconcertados ojos de Ren se agrandaron bajo la pesada hilera de negras pestañas.
─ ¿Él está aquí?
BaekHo asintió, sosteniendo la bata para que Ren pudiera meter sus brazos en las mangas. La cerró en el frente, afligido por tener que cubrir el increíble cuerpo de Ren.
─Sí, acaba de informármelo justo ahora. Ren asintió, mirando hacia abajo.
─Vuestro vínculo mental.
BaekHo oyó un matiz de celosa preocupación en la voz de su amante. El sonido hizo que su corazón se estrujara y lo acercó acunando la mejilla de Ren.
─Sí, cada protégé lo tiene con su señor. Es inevitable.─ Él frotó su pulgar a través de la liza mejilla aún suave por el afeitado─. Te amo, Ren.
La mirada de Ren saltó. El alivio inundó sus encantadores ojos.
─«También te amo. »─
Miró a BaekHo por un momento, entonces se levantó de su regazo y sus manos fueron al cinturón de la bata para cerrarlo. En ese momento sonó el timbre de la puerta.
Ren miró a BaekHo abrir la puerta, atrapado entre el terror y la fascinación. Había algo en eso de conocer al vampiro que había convertido a su compañero del alma, que lo coaccionaba.
BaekHo abrió la puerta del frente, revelando tres figuras, todas masculinas. Pese a que todos eran extraños para él, Ren supo quien era Heo al instante. Él nunca había visto al vampiro antes, pero por la absoluta delicadeza que irradiaba era inconfundible. De piel clara, su cabello negro como el ala de un cuervo se extendía hacia atrás despejando una frente alta, de ojos penetrantes y rasgos propios de la aristocracia semítica característicos de los primeros vampiros del mundo, su radiante belleza era realzada por la lustrosa ropa negra que vestía.
La mirada obsidiana de Heo brilló sobre su protégé y la cualidad penetrante de sus ojos negros se suavizó notablemente.
─BaekHo─ dijo, su voz sorpresivamente suave. Él extendió una mano delicada .Ren vio a BaekHo aceptar el apretón de manos, notando la indulgencia de YoungSaeng hacia él. Heo impactó a Ren como alguien que besaba o abrazaba a aquellos que él amaba, pero en este caso, se veía respetablemente distante.
─Es maravilloso verte, YoungSaeng.─ El tono de respeto y admiración se reflejaban en la voz de BaekHo─. Gracias por venir con tanta premura.
Una sonrisa curvó los masculinos labios de Heo. Él terminó con el apretón de manos y la levantó dándole a la mejilla de BaekHo un par de palmaditas afectuosas.
─Mientras no esté encerrado en un calabozo, yo estaré ahí para ti.
Los ojos de BaekHo momentáneamente se angustiaron y Ren recordó la historia que él le relató antes sobre las largas centurias que Heo pasó encarcelado y torturado en su propio hogar. La culpa asaltó a Ren por haber sido alguna vez un asesino, a pesar de que sus víctimas no eran… de acuerdo, como los vampiros que estaba conociendo ahora. BaekHo hizo pasar a Heo y sus acompañantes al vestíbulo, ofreciéndose acoger sus abrigos.
Ren permaneció parado donde estaba cerca del fuego, embargado de repente por una súbita y dolorosa timidez. Después de todo, él había ido a BaekHo con la intención de matarlo. Sin duda, el amo de BaekHo tendría algo que decir sobre eso.
Los ojos de los tres huéspedes giraron hacia él en ese momento y su corazón latió con fuerza. Heo fue hacia él, flanqueado por sus compañeros. Los otros dos hombres, aunque tan imponentes como YoungSaeng, no eran menos espléndidos. Uno tenía el cabello color de ébano, cortado corto sobre el cuero cabelludo y brillantes ojos cafés almendrados, acentuados por unas mejillas suaves y altas y labios llenos. Él parecía ruso, mientras que el tercer hombre, era cabello igual de oscuro y de ojos iguales con mechones cayendo alrededor de su cara, una inusual combinación de belleza y rudeza, parecía guerrero como su propio amante, KyuJong y HyunJoong  . Heo se paró frente a Ren, sus ojos permanecieron suaves, menos penetrantes.
Los otros dos hombres, presumiblemente vampiros, se quedaron cerca detrás de él, también estudiándolo.
─BaekHo ya me ha dicho quien eres.─ Una mano sorprendentemente gentil, se apoyó sobre su hombro, enviando radiaciones de calor sobre él. Inmediatamente Ren advirtió que YoungSaeng podía ser a la vez terrorífico y encantador
─.»No te preocupes por la razón inicial que te trajo aquí. BaekHo ya ha argumentado tu caso y eres declarado inocente.
Ren apenas pudo reprimir un suspiro de alivio.
─Espero que estés totalmente restablecido porque debemos irnos tan pronto como lo estés.
Ren se lo quedó mirando fijo un momento, parpadeando. En unos pocos días, su mundo había cambiado por completo, pasó de la soledad y el desamor a encontrar su compañero del alma y junto con él, algunos otros seres, y vampiros dispuestos a ayudarlo en lugar de querer matarlo o que él matara por ellos.
Aparentemente, Heo entendió lo que Ren estaba sintiendo. Una luz de comprensión brilló en las obsidianas profundidades de los ojos de YoungSaeng y asintió.
─Sí─ murmuró─, BaekHo es real─ asintió a los hombres de pie detrás de él, entonces se giró, cogiendo al moreno ruso por un brazo─. Aquí KyuJong me ha enseñado el significado de la palabra amor. Durante toda mi cautividad de más de seiscientos años, él esperó una oportunidad para liberarme.─
Él soltó a KyuJong rozando con su mano la otra manga del vampiro. Heo señaló al de cabello más claro.
─Y éste es HyunJoong. Es un vampiro hibrido como BaekHo. Él también sabe lo que significa amar.─
HyunJoong y KyuJong lo saludaron con un apretón de manos respectivo y después dieron un paso atrás a cada lado de YoungSaeng .La mirada de Heo fue hacia BaekHo, quien, Ren se dio cuenta en ese momento, se había puesto de pie cerca, a su lado.
─Baekho, ¿tienes el molde?
BaekHo asintió y Ren percibió su timidez, recordando como Ren conoció la falsa cabeza.
─Lo bajaré.
─Sí, junto con alguna ropa para tu amigo. Saldremos inmediatamente. Podemos trazar el plan por el camino.
BaekHo inclinó su cabeza, su gesto emanando respeto por su amo, y entonces salió sin decir una palabra.
─Por favor… siéntense.─
Ren encontró al fin su voz y le indicó el sofá frente al que él había estado sentado con BaekHo.
─Gracias.─
Heo se sentó junto con Kyu y Joong. Ren los observó, notando la reverente mirada que Kyu mantenía en él. Joong, notó, observaba a Kyu de la misma manera.
Humm. Los tres vampiros parecían formar cierto tipo de complejo triangulo amoroso.
Unos momentos después, reapareció BaekHo portando la bandeja con el espantoso modelo y algunas ropas colgando de su brazo. Él posó la bandeja en la mesa de café de piedra entre los dos sofás y se arrellanó en los cojines al lado de Ren.
─Vamos─
Heo urgió─. Descubre la cosa.
BaekHo se inclinó hacia adelante y retiró el paño, revelando la similitud con su propia cabeza. A pesar del hecho de que Ren ahora sabía que era falsa, aún lo estremecía. No lo ayudaba ver la reacción de YoungSaeng. El magnífico vampiro observó atónito el modelo valorándolo. Lentamente asintió.
─Hiciste un trabajo increíble, BaekHo. Me atrevería a decir que incluso Siwon, ese pedazo de mierda, será engañado.
Heo debió registrar la sorpresa de Ren, porque la cara nívea del vampiro se frunció con una sonrisa.
─Quizás hayas notado que tu grupo de vampiros es tan variado en carácter y naturaleza como cualquiera.
La sutil reprimenda no se le escapó a Ren. Desde luego, aunque Heo incluso no lo juzgaba por el pasado; como el amo y protector de BaekHo, estaba obligado a salir en cierta medida en su defensa. MinKi inclinó su cabeza y asintió.
─Sí, lo estoy viendo.
Enseguida él sintió la mano de BaekHo, cálida y reconfortante, deslizarse por su espalda y permanecer allí.
─Alors*
La mirada de Ren se disparó sobre el vampiro, la sangre súbitamente se congeló en sus venas.
─continuó Heo─. Ren presentará este modelo a Siwon y ¿entonces? Conociendo a ese bastardo, debemos rezar por que no haya matado ya a la hermana de Ren.
─ ¡Hannah está viva!  « ¿Lo estás?»─
Se enfocó por dentro, tan fuerte como nunca había hecho, llamando a su hermana.
─ «Estoy aquí, Ren. ¿Cuándo vienes?»
Ren soltó un pesado suspiro de alivio.
─«Hoy.»
─ «Por favor, apresúrate.»
─ «Hannah, resiste. Nosotros estamos en camino.»
─ « ¿Nosotros?»
─ «Te lo explico luego.»
─ «Por favor, Minki, ¡apresúrate!»
Ren miró a Heo.
─Ella está viva. Me rogó que me apresurara.
Heo asintió y miró hacia abajo. El aire en la habitación se inmovilizó con su intensa concentración.
─ « ¿Qué está haciendo?»
Ren le preguntó a BaekHo a través de su vínculo mental. La mano de BaekHo presionó confortablemente contra su espalda.
─«Probablemente entrando en vínculo mental con Siwon.» Ren casi saltó del asiento.
─« ¿Él tiene un vínculo mental con Siwon?» BaekHo lo miró y asintió.
─«Él lo convirtió.»
Heo aclaró su garganta, el sonido atrajo la atención de Ren.
─Por ahora, no la ha movido. No sabe que nosotros estamos llegando. Nos vamos tan pronto como te hayas vestido.
Ren continuó mirando fijamente a YoungSaeng. Para su sorpresa, una mirada dolida cruzó los rasgos del vampiro.
─Sí, yo engendré a Siwon. Otro de mis graves errores. Finalmente tengo la oportunidad de deshacerlo.─
Miró a BaekHo─. Parece que las segundas oportunidades se me presentan con bastante frecuencia, las merezca o no.
BaekHo miró a su señor, su mirada llena de admiración.
─Hay segundas oportunidades porque tú las tomas.
Heo estudió la cara de BaekHo un momento antes que una triste sonrisa cruzara su cara.
─Venga. Vámonos.
─Gracias.
BaekHo buscó en su bolsillo y sacó algo, tendiéndolo hacia él. Ren vislumbró el destello de la luz del fuego en la hoja de un cuchillo.
Su cuchillo. La apuesta cara de BaekHo se ensombreció.
─Lo necesitaras, sin duda.
Ren asintió, aceptando sin palabras el arma de manos de su amante. La ironía del momento no se le pasaba por alto.
─Gracias─ pudo decir, sintiendo las miradas de los otros tres vampiros sobre él. BaekHo lo miró, sus ojos cafés claros irradiando su afecto. Nunca antes había sido Ren objeto de tal mirada y tuvo que luchar contra el impulso de inclinarse y presionar su mejilla sobre el pecho de su amante y quedarse allí. Si YoungSaeng y su séquito no estuvieran parados a unos pocos pies, él hubiera hecho exactamente eso.
─Hay un baño a la derecha por el pasillo─ BaekHo murmuró.
Ren asintió y salió rápido, evitando las otras miradas sobre él. Se vistió en pocos segundos y enfundó su cuchillo en el cinturón a su espalda. Cuando salió al pasillo, los cuatros vampiros estaban de pie cerca de la puerta del frente, esperándolo. Se aproximó a ellos, sus ojos en BaekHo.
─Vamos─ dijo ─. Vayamos por mi hermana.

 

Notas sobre la autora:

Soy Beatrice y soy Perú, tengo 18 años.
Inicié en los fics desde el 2008, y “Un vampiro para navidad” es mi primera adaptación.
Tengo otros fics en “Amor Yaoi”
Y espero que les guste el Fic

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