Un vampiro para Navidad

Un vampiro para Navidad

Capitulo – 8

Ren se levanto rápidamente, empujando a BaekHo a un lado con la fuerza de su movimiento. Él miro fijamente los ojos cafés claros del vampiro, el pánico extendiéndose fríamente por su pecho.

─ ¿Qué demonios estás diciendo?─ Su mano se apoyó en el fuerte hombro de Baek, sus dedos clavándose en el músculo con fuerza renovada. Hasta ese momento, parte de él había permanecido lista para matar a Baek si debía. Esa declaración borró hasta el último resquicio de su intención asesina. No podía dejar que Baek muriera, no ahora, no cuando él finalmente había encontrado su gran amor.

Tenía que haber otra forma.

La enorme mano de Baekho cubrió la suya y se levantó un poco, su torso presionando cerca del de Minki. Su aliento se sentía cálido contra su mejilla.

─Minki, lo que acabas de decir y hacer fue lo más hermoso que alguien haya dicho o hecho por mí.─ Su voz irradiaba una mezcla de tristeza y dulce ternura. Ren suspiró profundo. Tal vez Baekho había estado incluso más solo que él todos estos siglos. Ren bajó la mirada, sus mejillas estaban ardiendo.

─Simplemente no puedo…─murmuró, luchando por encontrar las palabras que expresaran lo que sentía en su interior, la clase de cosas que él únicamente le había dicho a una sola persona, su amada Lizzy. ─.No puedo dejar que… mueras. Encontraré la manera de recuperarla.

Unos dedos en su mejilla lo obligaron a levantar la mirada, con una gentil presión. Él encontró los fascinantes ojos cafés claros de su amante.

─Ren, yo no dije que iba a morir.

─Pero tu…

Baek sonrió, una mueca sexy que elevó un lado de sus sensuales labios.

─Dame un poco de crédito, ¿podrías? Si, Siwon es un enemigo formidable y uno que he pasado gran parte de la eternidad tratando de evadir.

»Pero hay formas de tratar con él que no incluyan tener que morir. ─Él continuó mirando a Ren a los ojos, su sonrisa desvaneciéndose─. Sabes que te ayudaré. Lo hubiera hecho no importa qué, incluso antes de alimentarme de ti y formar un lazo entre los dos. No tienes que darle lo que te pide. Y no tienes que enfrentarlo solo.─

El café claro de los ojos de BaekHo se oscureció hasta un rico chocolate. ─. No tienes que hacer nada nunca más solo, si eliges no hacerlo.

Ren lo miró fijamente. La incredulidad lo apuñaló hasta su centro. ¿Era posible que la ayuda que él necesitaba, hubiera estado allí todo el tiempo? ¿Podía un ser amara otro tanto… es decir, alguien que no estuviera unido a él por los lazos de nacimiento? En el transcurso de la existencia de Ren, el mundo nunca había funcionado de esa manera. Minki se apoyó en las almohadas nuevamente, saturado de súbita y horrible culpa. Levantando la mano, la paso por su cabello.

─No es tan simple BaekHo. No puedo dejar que te arriesgues. Este es mi problema. Lo resolveré.─ Volteó hacia Baek quien había abierto la boca para responderle y lo silenció con un gesto─. ¿Sabes cómo terminó Dara en las garras de Siwon?
Baek negó con su cabeza.

Ren hizo una pausa, dejando salir otro profundo suspiro. Su captura habría, quizá, podido evitarse si ella hubiese hecho caso a las repetidas advertencias de su hermano, de alejarse de ciertos lugares.

─Ella se lo ganó en uno de esos lugares de apuestas ilegales.

Las castañas cejas de Baek se elevaron.

─ ¿Esos sitios donde los jugadores apuestan por piezas vivas?

Ren asintió, encogiéndose de hombros. Esas apuestas eran increíblemente riesgosas y sólo para los más rudos y fuertes, especialmente porque todo tipo de seres frecuentaban esos sitios. No estaban vetados a nadie, mortal, inmortal, vampiro o were (cambia-formas). Las combinaciones a menudo eran letales, pero la búsqueda de emociones también podía ser irresistible, especialmente para inmortales y otros tipos con nada más que tiempo en sus manos paraperder.

─Sí, esos. Aparentemente, Siwon la había estado siguiendo y consiguió introducirse en su juego, asegurándose que ella lo ganara como su premio.

La apuesta cara de Baekho se ensombreció y bajó la mirada con aire pensativo.

─Hmm, esto es peligroso. Voy a tener que pedir ayuda esta vez.

La energía vibró en el cuerpo de Minki. ¿Había escuchado correctamente?

─Baekho, yo…─Ren bajó la mirada, cubriendo su rostro con sus manos ─, me conmueve que quieras ayudarme, en serio. Pero ya te dije que te quedaras fuera de esto. Es mi problema. No podría vivir conmigo mismo si algo te pasara.

Las fuertes y gentiles manos de Baekho apartaron los dedos de sus ojos, dejándolos descubiertos. Como había hecho antes, Baek giró su oscura mirada hacia Ren.

─ ¿Y cómo te propones hacer eso?

Ren permaneció callado. Realmente, él sabía que no tenía oportunidad alguna por sí solo y no conocía a nadie más sobre la faz de la tierra, además del vampiro frente a él, que pudiera ayudarlo. Desde que se había convertido en inmortal, él no había pasado exactamente su existencia ganando aliados o amigos.

Baekho se rió sin ganas.

─Eso fue lo que pensé─ acarició la mejilla de Ren─. Enfrentémoslo. Tu, amor mío, estas hundido hasta la coronilla de mierda.─ Le dio unos suaves golpecitos en la mejilla y bajó la mano, su intensa mirada café clara aún vagando en la de Minki ─

»Me temo que vas a tener que dejar que alguien te ayude, la única cosa que no has querido hacer en… bueno… ¿cuántos miles de años?

Ren bajó la mirada sintiéndose un completo idiota.

─Un par…─ cuando se atrevió a mirar, los ojos de su amante brillaban con burla. Grandioso, Baekho se estaba divirtiendo con su humillación.

Baekho lo miró tiernamente.

─Como estaba diciendo, vas a tener que aceptar ayuda sin decir nada sobre ello.

Minki le devolvió la mirada.─ No me puedo callar Baekho. No puedo soportar la idea de…─ no pudo terminar la frase─. Sólo somos dos, un inmortal medio debilitado y un Coeur Eternel que no puede matar excepto por misericordia, contra Siwon y sus matones. Las apuestas están en muestra contra.

Baek sonrió.

─Mitad Coeur Eternel─ rozó sus dedos por la mejilla de Ren—. Así que las apuestas no están tan mal como crees. Además, algunos de nosotros no tenemos la misma dificultad para pedir ayuda.

Ren frunció el ceño.

─ ¿Qué quieres decir?

Baek se recostó en la cama, un fuerte brazo alcanzando a Ren para acostarlo a su lado. Amoldando la espalda de Minki a su pecho, lo apretó contra si, sus manos extendidas sobre el pecho de Ren.

Ren cerró los ojos, su cuerpo excitándose por la presión de la polla de Baekho contra la grieta de su trasero y el cálido toque en su pecho, un dedo acariciando su pezón. Detrás de él, el aliento de Dongho calentó su nuca y sus suaves labios chuparon su piel, desvaneciendo todo pensamiento.

─Mmm, eres delicioso─ murmuró Baek, con su voz suave saturada de satisfacción. A pesar de la tensión, Ren rió bajito.

─Ya lo sabrás tú.

La suave risa de Baek vibró contra la piel de Ren.

─Si, lo sé.

Ren tomó una de las manos en su pecho y la sostuvo contra sus labios, la punta de su lengua rozando un nudillo, seguido de un suave beso.

─Tú también sabes malditamente bien.

Baekho suspiró nuevamente y se acurrucó más cerca, su mano descansando en la de Minki. Ren había cerrado sus ojos pero los abrió nuevamente cuando una importante pregunta apareció en su mente.

─Sabes, acabo de darme cuenta, que aún no te he preguntado por qué Siwon te quiere muerto.

─Mmm, es cierto. No lo has hecho. Supongo que te contó que yo una vez mate a alguien que él amaba y que me alimente de ella, hasta que su vida fue completamente drenada, ¿no es así?

─Sí, él dijo eso.─

Pero verdaderamente, Ren no podía imaginar que Baekho lo hubiese hecho.

─Mintió, por supuesto.─

Baekho se movió contra él, su pene deslizándose deliciosamente contra las nalgas de Ren, si bien el tono de su voz mostraba que él no tenía la intención de que el movimiento fuera deliberadamente erótico, no pudo evitar pensar que si lo era.

─Siwon fue quien drenó la sangre de esa chica. Yo trate de alejarla de él, pero es más fuerte que yo.

Ren se congeló.

─Entonces… ¿por qué?

─ ¿Por qué me quiere muerto de verdad?

─Sí. No puedo imaginar que le hayas hecho algo a él para hacer que te odie tanto.

Baekho respiró profundamente, su pecho presionándose pesadamente contra la espalda de Ren.

─Hice algo.

─ ¿Lo hiciste?

Baekho asistió, su cabello rozándose contra la piel de Minki.

─Existí.

Ren se quedó quieto.

─ ¿Qué quieres decir? ¿Sólo porque tú existes, Siwon te quiere muerto?

─Esa es toda la razón que Siwon necesita.

Una oleada de bilis invadió a Ren. Incluso en sus más agitados días de cazador, él siempre tuvo una razón para matar, otra que no fuera el simple deseo de tomar una vida. Justicia, para algunos. Y nunca mató a nadie más débil que él mismo, que no pudiera defenderse.

─Lo sé, mon amour, es brutal. Mayor razón para necesitar el amor en el mundo, no el odio.

La respiración de Minki se aceleró rápidamente y se sintió un poco mareado por el miedo de perder a Baek y la impotencia de no ser capaz de rescatar a su hermana.

─Minki, vamos a rescatar a tu hermana. Te doy mi palabra.

Minki suspiro. « ¿Nosotros y qué ejército?»

─Ningún ejército. Heo YoungSaeng, yo y quien quiera que él traiga consigo.

Ren se envaró. Había olvidado que Baek mencionó algo acerca de pedir ayuda. El concepto le era tan extraño; que desechó la idea en cuanto fue hecha.Ahora, con el recuerdo de su enlace mental con su amante, cayó en la cuenta.

─YoungSaeng ¿Viene hacia aquí?

Baekho presionó otro pequeño beso contra la nuca de Ren.

─ Oui, mon amour. Ya viene en camino. Un amo, a menos que sea un completo bastardo, siempre responderá al angustiado pedido de ayuda de un protégé. Estará aquí mañana, por la tarde.

Una sensación de celos se retorció a través de Ren, a pesar de las afirmaciones de Baekho. Quizá Baek y YoungSaeng nunca fueron amantes pero aun así, el otro vampiro venia de Dios sabe donde para ayudar a su protégé. Obviamente, aún existía un fuerte lazo allí. Conociendo el lazo entre él mismo y su amante, odiaba la idea de que Baek tuviera tal estrecha conexión con YoungSaeng, quien lo había convertido.

─Ren, te amo. Con el tiempo, te darás cuenta de qué tan cierto es eso─ la voz de Baekho contenía tal grado de ternura en ella que Minki nunca imaginó que existiera. Sus palabras y su voz, calmaron los celos. Ren volvió a besar la mano del vampiro, sus labios remoloneando sobre la piel de Baekho.

─Baekho… te… amo.

─Lo sé. Jamás sientas celos de YoungSaeng. Lo honro sólo como mi señor. A ti te adoro. Él viene a ayudarnos. La única manera de luchar contra un vampiro tan viejo y poderoso como Siwon, es con un vampiro aun más viejo y poderoso.

***

Ren se giró, la falta del cuerpo cálido de Baekho a su lado lo obligó a despertar. Parpadeó varias veces, hasta que el dosel de la cama sobre él se enfocó. La pálida luz del sol del invierno creaba un rectángulo de luz en el piso de madera y en una sección de la alfombra oriental, mientras un fuego ardía en la gran chimenea frente a la cama.

Lentamente se levantó, y le echó un vistazo a la mesita de noche, donde yacía su cuchillo. El hecho de que Baekho lo hubiera dejado allí, demostraba la confianza y la fe que depositaba en su nuevo amante. No, Ren no trataría de matarlo nuevamente.

Su corazón se calentó en su pecho. Tan hábil como él había sido negando la realidad del amor, ahora no podía cuando Baekho depositaba tal confianza en él. A pesar del hecho que Baek era más fuerte que él, Ren aún podía darle una justa pelea si decidía intentarlo.

La calidez de su corazón se transformó en dolor. Deseaba que Baekho estuviera con él en la cama, esperando que despertara. « ¿A dónde se ha ido? ¿Por comida? ¿Ya habrá llegado Heo y Baek fue a recibirlo?»

Odiaba pensar en ello. Los celos aun estaban allí, producto de haber estado tanto tiempo sin amor. Su confianza y fe eran frágiles, como semillas apenas brotando de la tierra. Cualquier cosa podía pisotearlas.

Dándose cuenta que su fuerza física casi había vuelto por completo, se levantó, determinado a buscar a Baek. Sentándose en la cama, sus pies tocando el piso, él probó sus extremidades, estirando y luego flexionando sus músculos. Diablos, se sentía bien no ser tan jodidamente débil. Incluso para lo mucho que había disfrutado el cuidado de su médico…

«Hmm, quizá Baekho se haya tenido que ir al hospital. Después de todo, trabaja como médico, por más extraño que parezca.» Ren giró su cabeza para estirar los músculos de su cuello. Cuando lo hizo, sus ojos vieron algo sobre la alfombra frente a la chimenea. Parecía una bandeja cubierta por una tela grande y blanca.

La miró fijamente.¿Podría ser el desayuno? Tal vez Baekho lo había dejado para él antes de irse donde sea que estuviera ahora.
Aun desnudo, se deslizó fuera de la cama, parándose firme un momento para probar fuerzas antes de intentar caminar. Aparte de un leve mareo, él estaba bien. Dongho lo había cuidado hasta que se recuperó por completo. Cruzó la distancia desde la cama hasta la chimenea. Las llamas danzando lo calentaron cuando se acercó y arrodilló junto a la bandeja.

Extendiendo la mano, alcanzó la esquina de la tela y la apartó. Cuando vio que había allí, su sangre se congeló. Cayó hacia atrás, un gritó salió de su garganta, su mirada fija en la cabeza de Baekho, los ojos sin vida, la sangre cubriendo la piel desgarrada donde alguien la había separado de su cuerpo.

Notas sobre la autora:

Soy Beatrice y soy Perú, tengo 18 años.
Inicié en los fics desde el 2008, y “Un vampiro para navidad” es mi primera adaptación.
Tengo otros fics en “Amor Yaoi”
Y espero que les guste el Fic

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