Un vampiro para Navidad

Un vampiro para Navidad

Capitulo – 7

Ren se sentó sobre las almohadas, después de haber engullido prácticamente la comida que BaekHo había traído para él, una gran cantidad de huevos revueltos, patatas fritas, salchichas, tocino, tostadas, zumo y café.

Dongho tenía razón, toda esa comida había ayudado a restaurar la fuerza que el plomo le había eliminado.

Dongho se llevó la bandeja de la cama y se sentó de nuevo en el borde del colchón.

Ren lo miró fijamente, hechizado por la pura belleza física de BaekHo. La luz del fuego llameaba frente a la palidez de la piel del vampiro y su cabello dorado, e hizo destellar el café claro de sus ojos. Incluso la cicatriz de su mejilla sólo añadía magnificencia a su robustez y Ren deseó haber conocido a BaekHo en sus tiempos anteriores, vistiendo su armadura, sus musculosas piernas bajo su ropa y sus fuertes brazos blandiendo la katana.

–Gracias otra vez, Baek. – dijo llamándole por su nombre de pila. Nunca antes se había  tomado tanta confianza con otra persona que no fuera Dara.

Ese gesto le gustó a su amante, que le cogió de la mano y le sostuvo suavemente contra su mejilla en una intima caricia. Su piel era muy suave después de la ducha.

El sentimiento de culpabilidad por lo que había estado a punto de hacer volvió a aparecer sobre la conciencia de Ren. Entonces recordó que Baek no había respondido a la pregunta que le había hecho antes.

Baek suspiró.

–Sí, sé que no respondí a tu pregunta– dijo en voz baja –quieres saber por qué te estoy tratando así cuando has venido a matarme–

A Minki le dio un vuelco el corazón. –“Estás leyendo mis pensamientos.”–

Baek asintió con la cabeza mientras le daba un pequeño beso en la mano a Ren.

Lo sostuvo con sus manos en su regazo por un momento antes de responder.

–La respuesta es fácil, Ren. Porque no he podido evitar enamorarme perdidamente de ti. –

El vampiro desvió la mirada hacia el fuego avergonzado, cuando volvió a mirarlo a los ojos, Ren podía percibir su vacilación.

–Bueno, ya está. Ahí tiene tu respuesta. Me gustaste desde el primer momento, incluso antes de  que me alimentara de ti. Demonios, creo que me habría enamorado de ti aunque no fuera un Coeur Eternel. –

El corazón de Ren dio un salto al oírle. Se irguió rápidamente para sentarse sobre la cama y le preguntó.

– ¿Eres un CE?–

Baek arqueó una ceja receloso.

–Sí, ¿hay algún problema?–

–No… no del todo– contestó sacudiendo la cabeza –Es sólo que… Bueno, lo sospeché al ver tu cicatriz, y sin embargo no había latido en tu pecho cuando te toqué.–

BaekHo volvió a suspirar.

–Tienes razón, no lo hay. Verás, soy lo que podríamos llamar un hibrido. –

Minki parpadeó, algo aturdido por lo que BaekHo decía.

– ¿Quieres decir que eres mitad humano y mitad CE?–

–No. Soy mitad CE y mitad Sans Ame. –

–Nunca había oído eso. ¿Cómo… uh… cómo?–

La expresión atolondrada de Ren hizo a BaekHo sonreír de oreja a oreja.

–Es verdaderamente inusual, pero ocurre. Todo comenzó cuando Heo YoungSaeng, el vampiro más antiguo del mundo, es incluso más poderoso que Siwon, verás, yo era un guerrero, estábamos asaltando a los Normandos de Bretaña. Al parecer, Heo en aquel momento estaba actuando como Lord en Normandía. Cuando su hacienda fue atacada, varios de sus caballeros me tendieron una emboscada, me capturaron y me apuñalaron. Sufrí un dolor indescriptible, pensé que me matarían, pero Heo lo evitó. En lugar de matarme me llevó a su granero y me recostó en una cama de paja– Baek suspiró. –Me estaba desangrando. Iba a morir cuando Heo se arrodillo sobre mí–

“A pesar de estar débil por la pérdida de sangre, todavía recuerdo como me sentía. El pinchazo en el cuello, el placer de la alimentación. Poco después me desmaye. Cuando finalmente desperté aún no sabía en lo que me había convertido.”

“Aún sentía los latidos de mi corazón, sin embargo, mis heridas estaban curadas y ansiaba sangre. Heo estaba junto a mí, fue a primera persona que vi. Se había dado cuenta que había mantenido el corazón en la envoltura etérea de mi cuerpo”

Ren frunció el ceño.

– ¿Éterea?–

BaekHo asintió.

–Significa que puedes sentir, y oir a tu corazón latir, pero no es de carne como el de los otros CE– rió suavemente. –No muchos saben esto, pero hace muchos siglos, durante uno de sus viajes, Heo se encontró con un monje budista que meditaba en una cueva del Tíbet. Él se alimentaba del monje y lo volvió como él, lo adaptó a sus costumbres.

Pero cuando el monje despertó había mantenido su corazón y su alma, y sólo fue capaz de alimentarse una vez, para hacer un acto de misericordia, una persona que estaba muriendo de forma dolorosa. Quizás los años de metilación y de oración lo hicieron así. Aquel hombre monje fue el primer Coeur Eternel. Y algunos de nosotros por razones desconocidas somos como él– Baek se encogió de hombros, –Oye, si la vida es difícil para los seres humanos, ¿Por qué no puede ser también manera para los seres inmortales?–

La mandíbula de Minki se descolgó y le llevó un momento antes de poder responder.

–Nunca había oído de los orígenes de los CE. –

La sonrisa de Baek se acentuó aún más.

–Ese fue uno de los grandes fracasos de Heo, engendrar vampiros que conservaran su alma y su corazón. Durante siglos, si un vampiro, incluido Heo, creaba un CE, su naturaleza lo hacía mantenerse aislado. Pero los acontecimientos recientes han dado lugar a una nueva era de relaciones entre las dos cepas de vampiros. –

Ren se encontraba inmerso por la narración que Baek le había hecho. Él mismo, había pasado siglos vagando, aislado de la mayoría de la gente, era un mundo aparte donde los otros seres no se inmiscuían en su vida. Su creciente interés por la vida, le hizo darse cuenta, que era el efecto de la necesidad del amor.

–¿Qué acontecimientos recientes?–

Baek lo miró un momento y luego hizo una respiración profunda.

–Bueno, Heo, recientemente se convirtió en mortal por amor a la sacerdotisa, Hyorin, a quién creó hace setecientos años, durante la época de la peste bubónica– su expresión de ensombreció.

“Un grupo de soldados, asesinos rabiosos, capturaron a Heo, lo torturaron durante siglos en las catacumbas de su propia finca, tratando de atraer a Hyorin allí, para luego matar a ambos.”

Heo rompió su vínculo mental con ella y con el resto de nosotros para que no pudiéramos saber que estaba sufriendo y a punto de morir para evitar que arriesgáramos nuestras vidas para ayudarlo. Lo hizo para protegernos. Siglos después se convirtió en mortal y murió.

“Los soldados finalmente contactaron con Hyorin y le contaron lo que le había sucedido a su creador. Entonces ella le buscó y lo trajo de nuevo a la vida. Desde entonces se defienden y protegen de los ataques juntos”

Baek hizo una pausa antes de continuar, sus ojos cafés claros ofrecieron una mirada suave.

–Debo admitir que nunca he disfrutado de ser un vampiro. Aún así me alegro de haber sido creado por Heo. Es un ser leal que cuida y protege a todos los vampiros que crea, aunque a veces, él sea un egoísta, decadente y obstinado. – BaekHo miró brevemente hacia sus manos que estaban unidas.

El dolor impreso en la voz de Baek y luego el orgullo y de la admiración con la que habló de su creador, hizo que una punzada de celos atravesara el pecho de Ren.

La mirada oscura de Baek se volvió hacia él y los ojos cafés claros se ampliaron iluminados por la compresión.

–Ren, Heo y yo nunca fuimos amantes. Tan pronto como me desperté en ese granero, y me di cuenta que estaba vivo cuando debería haber estado muerto, me invadió el pánico. La necesidad de beber sangre que había en mi cuerpo era aterradora, más allá de lo que jamás he conocido. Heo me dio un odre lleno de sangre. No dejé ni una gota, mi cuerpo lo exigía. Y entonces me encontré con eso. – Baek se rió con amargura. –Sentí lastima por Heo. Porque al parecer, había perdido muchos jóvenes protegidos que eran en parte CE. –

BaekHo miró a Ren, sus ojos ardían de nuevo con el deseo.

–Pero aunque e tiempo pasó y llegué a acostumbrarme más o menos a mi destino, Heo y yo fuimos capaces de forjar una amistad, yo nunca quise ser su amante– miró hacia abajo. –Nadie ha tenido el efecto que tú causas en mi, Ren. Era es la única verdad. –

Ren escuchó la sinceridad en la voz de su amante y las palabras disminuyeron sus celos. Se relajó contra las almohadas. Sus manos aún estaban entre las manos de Baek y el pulgar de su amante barría cariñosamente la suave piel de la palma de la mano.

El pequeño movimiento era a la vez tierno y erótico y Ren anheló el gran cuerpo de BaekHo duro contra el suyo. El cuestión de segundos, el pene de Ren despertó y empezó a endurecerse, empujando contra la manta que lo cubría.

BaekHo dirigió su mirada hacia el lugar en donde la erección de Ren había montado la tienda de campaña que sobresalía entre las sábanas. Se le oscurecieron los ojos con un brillo de poderosa lujuria y liberó de sus manos a Minki para desabrocharse los botones de la camisa. En cuestión de segundos, Baek deslizó la camisa por sus anchos hombros y dejó sus musculosos brazos desnudos.

El destello de la luz parecido al fuego que se desprendía del pecho de Baek y la piel pálida de sus músculos provocó a Minki se le hiciera la boca agua. Su erección cada vez se volvía más tensa contra la colcha. BaekHo se quitó las botas con movimientos rápidos.

Entonces Minki observó las manos de Baek mientras desabrochaba su cinturón, abría el cinturón de cuero con movimientos deliberadamente lentos hasta que desabrochó el botón y bajó la cremallera de la bragueta, haciendo un pequeño clic al mismo tiempo que lo quitaba..

Ren se lamió los labios, clavó su mirada en el gran bulto que se había formado entre los pantalones de Baek que lentamente se iban abriendo, apareciendo toques oscuros en su pubis. La cabeza de su eje estaba a punto de estallar cuando apareció, seguida del grueso y largo cuerpo, la piel rojiza estaba vetada por la presión a la que había estado sometida.

Los pantalones se deslizaron por las caderas de BaekHo, revelando en todo su esplendor. La luz del fuego oscuro que ardía en el dormitorio hacia brillar atractivamente cada centímetro  de la piel musculosa del guerrero. Con una sonrisa seductora se curvaron sus mejillas, el hermoso vampiro tiró de las sabanas y se subió a la cama, presionando su longitud contra el cuerpo de Ren.

Sus penes presionaron la una contra la otra, rozando sus pechos con anticipación. El roce suave del pecho de Baek rozaba los pezones de Minki, que se erizaron por la maravillosa sensación.

Baekho restregaba su torso contra el de Ren y se inclinó sobre la boca de éste en un solo movimiento. El aire se llenó de gemidos y suspiros de placer provocados por el ansia de probarle, de sentirse dentro de sus bocas. BaekHo abrió con sus rodillas las piernas de Ren, que enfebrecido por la pasión, se rindió con facilidad abriéndose aún más, entrelazando sus piernas con las del vampiro, casi muriendo por el placer que sentía al notar a Baek entre sus piernas.

A pesar de las circunstancias en las que se habían conocido, Minki sentía el fuerte vínculo que lo ataba al vampiro ahora. Y por eso se entregó a BaekHo, que por insólito que fuera, se sentía para él como la cosa más natural del mundo, como si él hubiera sido creado especialmente para BaekHo y nadie más.

BaekHo debió haber sentido la entrega total de Ren por que dejó de besarlo como había estado haciendo y le miró directamente a los ojos, estos profundos ojos cafés claros ardían con la luz etérea que emanaba de las ansias de alimentarse. Su labio masculino se encorvó, revelando sus incisivos. Aquella visión debía haber asustado a Minki, pero en cambio hizo que cada centímetro de su cuerpo quemase por la necesidad de que su amante lo tomara.

El vampiro se irguió y se frotó salvajemente contra él, dejando el pene de BaekHo junto a la entrada de su amante.

–Ren– su voz era tensa, pues no quería revelar su conflicto interior, su lucha por no ceder al deseo de alimentarse por el placer. –Juré que no lo haría… alimentarme. No… por placer–

–Toma de mí– pidió Ren entre jadeos mientras atraía el cuerpo de BaekHo con urgencia.

La espalda de Baek temblaba, Minki podía notar el calor bajo sus dedos junto un delicioso olor, más potente que el sándalo y el vino impregnaba el aire, el almizcle primordial del sexo emanaba de sus cuerpos entrelazados.

Un gruñido salvaje vibraba en el fondo de la garganta de BaekHo, obviamente inspirado por la completa sumisión de Ren a las necesidades de su amante.

–Toma de mí, BaekHo– demandó ofreciéndole su cuello, para que los colmillos de Baek lo penetraran.–No te contengas–

–Ren no debo hacerlo. –

–Te amo, y si tú me amas no veo porque puede estar mal que lo hagas. –

Baek alisó el pelo de Ren con ternura, el repiqueteo de la tensión de su cuerpo era palpable.

– ¿De verdad es lo que quieres?–

Ren asintió con la cabeza, porque el deseo palpitaba a través de él, incapacitándolo para decir nada más.

–No te haré daño, lo prometo–

La garganta de Minki estaba presionada por la emoción, por eso apenas pudo articular cuando dijo:

–Lo sé. –

Dongho se inclinó sobre los labios de Ren y le dio un beso breve y tierno. Entonces se inclinó y tomó  el pequeño frasco de aceite perfumado que había aplicado en la piel de Ren después de la ducha. Tiró del pequeño corcho y vertió el contenido del frasco en la palma de su mano.

Después de dejar la botella en la mesita de noche, el vampiro se deslizó hacia la parte baja buscando el culo de éste, y comenzando a untar el aceite en el pequeño agujero de la entrada.

Realizaba pequeños círculos, trabajando con el aceite la estrecha y sensible entrada de Ren. Uno de sus grandes dedos, penetraron a través de la entrada de Ren entrando en su interior.

Minki echó la cabeza hacia atrás y se quejó ante la invasión de los gruesos dedos que empujaban deliciosamente, que lo frotaban, entrando y saliendo, preparándolo para su unión. El masaje interno causó en su interior un hormigueo, que hizo aumentar su temperatura y el calor iba deslizándose por sus muslos hacia su vientre.

La mano de Baek alcanzó las bolas de Ren y comenzó a acariciarle, una a otra vez, hasta casi llevarlo al borde. Sintió que su amante estaba a punto y untó el aceite sobre su longitud. Esa misma mano que se deslizaba con caricias por el estómago de Minki, un lento y sensual camino que acabó sólo para pellizcar los pezones duros de su amante. Las terminaciones nerviosas recibían de Baek descargas eléctricas que se expandían desde sus pezones, atravesando su pecho por un camino invisible y acababan alojándose en su polla y su culo, haciéndole necesitar más.

–Ahora, por favor – suplicó con su voz tensa, desesperado por sentir la dureza y fuerza de Baek en su interior.

Se aferró fuertemente a los músculos de la espalda de BaekHo para enfatizar su hambre.

Esto despertó de nuevo la necesidad de alimentarse de Baek. El toque de Minki resonó en sus colmillos, que ahora dolían hasta el punto de haberse convertido en un dolor bastante agudo. Con las puntas de sus dedos masajeó la parte inferior de la mandíbula de Ren, estaba preparándolo para sus dientes. Cambió su cuerpo de posición para cubrir completamente el cuerpo de Ren. Este simple movimiento trajo la cabeza de su pene hasta apoyarse en la entrada lubricada de su amante.

Ren gimió y se aferró a su espalda, su cuerpo bajo el de Baek cambió de postura, de manera que la cabeza de la dura polla de Baek se tensó y penetró en él.

Baek respiró hondo, reteniéndose de hundir de nuevo sus colmillos en el cuello de Ren sin ningún tipo de piedad. Se agachó y sacando la punta de su lengua lamió la piel suave y salada donde mordió, las manos de Ren cubrieron suavemente sus musculosos hombros. El olor a almizcle de Ren llenaba a Baek, volviéndolo casi loco.

Baek empujó su polla más profundo, la fricción de la penetración a través de la estrecha entrada de Ren lo envolvía con un delicioso calor.

Baek gimió de placer por lo erótico de la sensación de estar dentro de Ren. Se hundió un poco más en el placentero culo de Ren, guiado por su polla bien lubricada que abrió el camino hasta que sus cuerpos estuvieron unidos.

A Minki se le escapó un largo gemido, inclinando la cabeza hacia atrás, sus labios carnosos y suaves se quedaron entreabiertos. Tenía las piernas bien abiertas, las plantas de sus pies se sentían como si estuvieran posadas en el cielo, en ese cielo que era Baekho. El vampiro había conocido placeres intensos en su vida, pero nada comparable a esto, nada tan cercano, que lo envolviera por completo como lo hacía Ren.

Con un ritmo regular, Baek sacó su polla hasta casi el final y luego la introdujo de nuevo, clavándose hasta el fondo de la estrecha entrada de Minki. Baek hizo una pausa, introdujo su lengua en los labios entreabiertos de Ren y luego le dedicó varias arremetidas, quedándose muy satisfecho cuando Ren jadeó con cada una de ellas.

Baek cambió el ángulo de su cuerpo, se retiró y se hundió de nuevo. El grito de placer de su amante debajo de él hizo eco por toda la habitación. Flotando casi en el borde, Baek inclinó la cabeza hasta dejarla en el hueco de la garganta de Minki, volvió a lamer la piel suave y bajó un poco más, empujó sus incisivos suavemente y atravesaron la piel.

Ren se estremeció, pero no de dolor, ya que el gemido que salió de su garganta cuando Baek hincó sus colmillos en su garganta despejó toda duda sobre si Ren estaba sintiendo dolor.

La carne suave de Ren latía entre los labios de BaekHo mientras retiraba sus incisivos y tiernamente colocó sus labios sobre las diminutas incisiones. La sangre de sabor cobrizo de Minki se deslizó a través de su garganta, cálida y dulce, mejor que cualquier néctar que Baek pudiera desear.

El ritmo de succión de BaekHo cayó en sintonía con los embates de su polla, que salía y entraba a través de la entrada de su amante, con una presión lujuriosa. Los músculos del estómago de Baek masajeaban la polla de Ren y podía sentir como se tensaba su cuerpo debajo de él, sentía como rápidamente su amante estaba llegando a las puertas del clímax.

BaekHo alcanzó las manos de Ren, parecía estar cavando en el cuerpo de su amante. Ren gemía, cuando entró en erupción, chorros de caliente semen salpicaron los estómagos de ambos. A causa de su orgasmo, los músculos anales de Minki se contraían violentamente, creando una fricción más poderosa que llevó a Baek a su propio clímax. Diminutos espasmos, como si fueran orgasmos en miniatura, se desprendían de los colmillos de Baek. Ver a Minki perdido en su propio placer mientras Baek lo penetraba duro una y otra vez fueron demasiado para él.

El clímax de Baek recorrió todas las terminaciones nerviosas de su cuerpo. Empujó dentro de Ren una última vez, y presionó su cuerpo contra el de Ren en el colchón mientras inundaba su interior con su semilla.

Ren lo abrazaba con fuerza mientras echaba la cabeza hacia atrás y cerraba los ojos. BaekHo se derrumbó, presionando a Minki contra las sábanas. Entonces levantó su cara perezosamente y lamió suavemente el cuello de Ren para cerrar los pequeños círculos que habían dejado sus incisivos.

En cuestión de segundos, el poder de regeneración, sanó completamente la piel de Ren, y BaekHo apoyó su mejilla contra el hombro húmedo de Minki, su polla permanecía dura todavía enterrada en el interior de Minki.

Ren respiraba con dificultad, sus piernas estaban enrolladas alrededor de las caderas de Baekho. La cálida y suave presión que Baek sintió a su alrededor lo hizo sonreír al respirar el olor de Minki. No había una sensación en todo el universo tan potente y con tanta fuerza como la búsqueda y encuentro del compañero de alma de uno.

Tan pronto como la felicidad lo había invadido, también lo hizo el temor a la pérdida. BaekHo se congeló, en primer lugar recordó por qué había encontrado a Ren. Y no es que Ren lo fuera a matar ahora mismo.

« ¿Sería capaz de hacerlo?»

Con cierto dolor, Baekho se dio cuenta de la pregunta que se había cernido sobre él. Después de todo, la hermana de Ren  estaba todavía en las manos de Siwon y Siwon era un sádico de mierda. Incluso si Ren quería a Baekho, él todavía debía estar desesperado por salvar la vida de su hermana.

Baek levantó la cara del hombro de Ren y cambió de posición para poder mirar más abajo, sus manos estaban apretadas en el colchón, los brazos de su amante lo abrazaban ágilmente, su torso esculpido apoyado sobre el de Minki. Su polla, ahora flácida, se deslizó suavemente por la entrada de Ren, dejándole una sensación de repentino vacío.

Ren lo miró fijamente por debajo de sus gruesas pestañas. Los profundos ojos de Baek eran su perdición porque cada segundo que pasaba junto a él, hacían que se enamorara más.

─ ¿Qué ocurre?─susurró Minki─. ¿Qué te pasa?

BaekHo sacudió la cabeza y dejó escapar un suspiro.

─Nada en realidad. Es sólo que… bueno… quería decirte que me gustará dar mi vida para salvar a tu hermana.

Notas sobre la autora:

Soy Beatrice y soy Perú, tengo 18 años.
Inicié en los fics desde el 2008, y “Un vampiro para navidad” es mi primera adaptación.
Tengo otros fics en “Amor Yaoi”
Y espero que les guste el Fic

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