Un vampiro para Navidad

Un vampiro para Navidad

Capitulo – 10

El jet privado de Heo los condujo hasta Seúl en menos de una hora. Un viaje de treinta minutos en taxi, llevó a Minki y los vampiros hasta el club de Siwon, dejándolos a una manzana de distancia. La calle estaba oscura, los edificios alineados a las aceras de las fabricas cerradas por la noche. La música sonando a todo volumen en el interior del “club estilo-orgia” de Siwon, vibraba en el suelo por debajo de ellos y en el frio de la noche, la gente entraba y salía por la entrada principal. El corazón de Ren latía con fuerza. Su mano se apretaba sobre el saco que contenía el molde de la cabeza de Baek, la mano de Baekho descansaba en su brazo mientras caminaban, presionando fuertemente a través del abrigo de piel de oveja que le había dado. Baek y HyunJoong irían a buscar a HyunJoong y liberarla, en caso que Siwon se retractara en su trato una vez consiguiera la cabeza. Se detuvieron cerca de la esquina del club. Baek giró hacia él, su apuesto rostro fruncido con una expresión seria.

─«Vamos a hacerlo Minki.»─

La voz de Baek resonó agradablemente a través de su vínculo mental─. «Pero sin importar lo que pase, te amo.»

Ren luchó contra una creciente ola de pánico.

─Yo también te amo.

Baek apretó su brazo y luego, por un gesto de YoungSaeng lo soltó. Ren lo vio girar  junto a Joong y deslizarse por el aire, hacia el techo del edificio.

─La encontraran. No te preocupes.

La voz de Saeng lo hizo girar. El vampiro lo estaba observando.

─KyuJong y yo estaremos cerca y nos uniremos una vez nos encarguemos del séquito de Siwon. Es una promesa.

Ren asintió, una última punzada de culpa clavándose en su abdomen.

─Gracias─ murmuró, luego giró y se dirigió hacia la entrada del club. Atravesó la fila de gente en la entrada, su mirada ausente vagó sobre los cabellos puntiagudos, pirsin en la nariz, cuero pervertido y tatuajes, mientras se aproximaba al guardia de “seis-punto-cinco pies”. El gorila lo miró a través de sus múltiples anillos en la nariz.

─Espere en la fila, como todos los demás.

La puerta se abrió dejando salir una ráfaga de música tecno, muriendo nuevamente con el cierre de la puerta. Minki lo miró duramente.

─He venido a ver a Siwon.

─ ¿Cuál es su nombre?

─Choi Minki.

Un signo de reconocimiento apareció en el rostro rebosante de carne del hombre. Aparentemente Siwon ya había dado instrucciones sobre él. Sin otra palabra, el gorila se apartó, abriendo la puerta nuevamente. Minki observó la fila, encontrando a Heo esperando con Kyu, como si fueran miembros regulares del club, luego entró, siendo inmediatamente envuelto por la música, el humo de cigarrillo y cuerpos retorciéndose. Las luces danzaban sobre el enorme área de baile, pero Ren ignoró a los bailarines a su alrededor, dirigiéndose hacia la esquina que Siwon siempre ocupaba. Siwon se encontraba allí, una nueva mujer estaba adulándolo y susurrándole cosas al oído. Dios sabría qué le había hecho a la rubia dos días antes. El vampiro debió sentir su aproximación porque levantó la vista, un momento de sorpresa apareció en sus pálidas facciones.

Al momento siguiente, una risa curvó sus labios, señalando hacia la parte posterior del club. Una rabia súbita llenó a Minki quien cruzó la corta distancia hasta la mesa, inclinándose amenazadoramente.

─Te traje lo que querías maldito bastardo, e incluso días antes. Pero no te daré nada hasta que la vea.

Siwon se levantó lentamente, su mirada perforando a Minki.

─Sí, lo veo. Te decidiste por un regalo de Navidad, en vez de una ofrenda de Año Nuevo.─

Se detuvo mientras tomaba un trago de sangre, antes de volver a mirarlo─. La veras, cuando yo vea que verdaderamente tienes lo que quería.

Minki apretó los dientes, dispuesto a sacar su cuchillo y acabar con Siwon él mismo. Y si SanHyunJoong no fuera la prisionera de Siwon, lo hubiera hecho. Se volteó y marcó su camino por medio de la multitud de bailarines hacia la oficina de Siwon. Siwon lo siguió con dos de sus secuaces y cerró la puerta tras ellos. Se sentó en el borde de la mesa, encendiendo un cigarrillo, sus dos guardias de pie tras su silla. Lanzó una bocanada de humo en dirección a Minki.

─Veámoslo.

Ren se adelantó, quitándole la cuerda a la bolsa, tal como había hecho antes. Siwon levantó sus rubias cejas.

─ ¿Qué, sin bandeja de plata?

Ignorándolo, Ren introdujo la mano en la bolsa, enredando sus dedos en los que una vez fue el dorado y sedoso cabello de su amante. Empujó la bolsa hacia abajo y levantó la cabeza, mostrándola a Siwon para su inspección. Siwon siseó. Por primera vez desde que comenzó a interactuar con Siwon, el vampiro mostró otra emoción que no fuese sádica satisfacción. Minki suprimió la sensación de horror creciendo en su abdomen. ¿Por qué le era tan difícil recordar que la cabeza era un molde y no la verdadera cabeza de Baek? Siwon se acercó, sus fríos ojos grises inspeccionando la reproducción sin fallo. El corazón de Minki latió fieramente, su mano tratando de no temblar. El vampiro siseó nuevamente.

─Finalmente.

Con un movimiento brusco, Minki volvió a introducir la cabeza en la bolsa. Luego se giró hacia Siwon.

─Bueno, ya te di lo que querías. Ahora devuélveme a mi hermana.

La fascinación de Siwon se desvaneció, reemplazada por su habitual guiño come-mierda.─Muy bien. Te la mostrare para que puedas ir a buscarla.─

Había algo en su voz que hizo que la sangre de Ren se congelara. Siwon caminó hasta su escritorio, tomó un control remoto y presionó un botón. Un panel sobre su escritorio se deslizó hacia un lado, revelando una pantalla de televisión. El vampiro presionó otro botón en el mando y una imagen surgió en la pantalla. Minki se paralizó. Allí estaba HyunJoong, su delgada y esbelta figura amarrada a una mesa. Su largo pelo negro colgaba de los bordes de la mesa, por encima de una tira cruzando su frente, que sujetaba su cabeza. Mirando de cerca, notó que los amarres estaban hechos de cáñamo, sustancia que obviamente la debilitaba. Estaba completamente indefensa.

─Parece que tú hermana tiene una debilidad por el cáñamo.─

La voz de Siwon se arrastraba como insectos por el cuerpo de Ren─. Oh, no te preocupes; aun no he mancillado su pureza, la pobre. Aunque no hubiera importado, teniendo en cuenta los lugares por los que ha estado. Las mujeres virginales normalmente no frecuentan tugurios de apuestas. Pero nos ha aportado buena alimentación estos últimos días.

Minki soltó la bolsa con la cabeza falsa, su mano directa a por su cuchillo. Furia roja y caliente corría por su cuerpo.

─ ¡Maldito hijo de puta!

Su mano se deslizó bajo su abrigo, sacando el cuchillo. Se abalanzó, cuchillo en mano, su único deseo era matar a Siwon, pero el vampiro era muy rápido y más fuerte para él. En un veloz movimiento, Siwon tenía a Minki sujeto por la garganta y atrapado contra la pared.

Minki jadeó mientras Siwon lo alzaba, sus pies abandonaron el suelo. Los ojos del vampiro brillaban con sed de sangre e ira. Presionó más fuerte contra la garganta de Ren, cortando casi todo el aire.

─Eso fue algo muy estúpido, inmortal. Tienes suerte que no ordene que la decapiten en este instante. Si no fuera tan malditamente deliciosa lo haría.─

Se inclinó aún más cerca, lanzándole a Ren un potente aliento de cigarrillos viejos y muerte─. Quizá quieras observar el servicio que tan generosamente he estado preparando.─

Dijo mientras hacía un gesto hacia sus secuaces. Minki trató de luchar, pero Siwon era superior físicamente. Su mirada fue hasta su cuchillo de cazador, que había caído al suelo cuando Siwon lo sujetó.

─Bájalo en este mismo instante o te matare justo dónde estás.

El alivio se deslizó sobre Minki al sonido de la voz de YoungSaeng. Movió sus ojos hasta ver a Heo y KyuJong de pie en la puerta. La música afuera era tan fuerte, que había cubierto su entrada. Siwon giró su cabeza, sin aflojar el apretón en la garganta de Minki.

─ ¿Dónde están mis hombres? ¿Qué les has hecho?

La esquina de los labios de Heo se curvó y un brillo apareció en sus ojos.

─Están cautivados por mí.

─Hijo de puta─ siseó Siwon. Giró hacia sus secuaces quienes permanecían tranquilamente cautivados. La risa de YoungSaeng se desvaneció.

─Pareces olvidar que soy más fuerte que tú. Ahora libera al inmortal.

El apretón de Siwon se aflojó un poco, pero luego se volvió más fuerte.

─Gran cosa. El encanto se acabara. Debiste matarlos. Pero no lo harías, ¿cierto? Te ablandaste, como cuando dejaste que te apresaran durante siglos por esa gatita. Y todo mientras que a la perra sacerdotisa, sus guardias le estaban dando por todos los ángulos, pero no eras tú.

Ren vio la expresión de dolor de Heo antes de recomponerse, no picando en el anzuelo que le lanzaban. Los negros ojos de YoungSaeng brillaron, sed de sangre surgiendo en ellos.

─Déjalo ir ahora o te matare. Sigo siendo tu señor.

Siwon apretó aún más fuerte, haciendo atragantarse a Ren. Heo y KyuJong volaron a través del espacio que los separaba y Heo arrancó a Siwon de Ren. Se sujetó la garganta mientras se deslizaba hasta el suelo. Era incapaz de moverse, ni siquiera para recuperar su cuchillo y sólo podía sobar su garganta mientras Heo forcejeaba con Siwon. Los otros dos vampiros, ya en su trance obviamente roto, se lanzaron contra KyuJong. La pequeña oficina se llenó con los sonidos de golpes a medida que la pelea seguía. YoungSaeng agarró a Siwon y lo lanzó a través de la habitación contra la pared opuesta. El aliento de Minki volvió lo suficiente como para poder extenderse y agarrar su cuchillo. Miró hacia la pantalla y respiró aliviado. Baek y HyunJoong se inclinaban sobre Dara, liberándola de sus ataduras.

─« ¡Ren, ayúdame! ¡Más vampiros me atacan!»

─«Está bien Dara. Ellos han venido conmigo. Te están rescatando. Lo  prometo.»

En la pantalla observó a BaekHo ayudar a Dara a sentarse. Ella lo miraba, su expresión menos asustada. Iba a estar bien. Se volteó para ver qué sucedía con la lucha a su alrededor. KyuJong se había deshecho de uno de sus atacantes. El vampiro yacía en el suelo, sin vida, su cabeza cortada por la mitad Las náuseas se revolvieron en él, pero luchó por colocarse de pie.

Heo y Siwon aún luchaban fieramente, heridas abiertas en sus rostros, curándose rápidamente antes de recibir más golpes. Los muebles de la habitación estaban hechos pedazos, tantos desechos, que Ren no podía ver la bolsa con la cabeza en el suelo. Siwon se recuperó de uno de los golpes de YoungSaeng y se lanzó hacia su señor, empujando a YoungSaeng de espalda hacia los restos de lo que había sido una oficina. Sus ojos brillaron fieramente, sus colmillos expuestos, mostrando su obvia hambre por acabar con la existencia de YoungSaeng. Ren observó la silenciosa batalla de voluntades, notando que incluso ahora, YoungSaeng quería terminar la batalla sin tomar la vida de su protegido. Sí, el vampiro más viejo se había vuelto un poco más blando. Pero eso… ahora Ren sabía era lo mejor. Siwon representaba todo lo malo en el mundo. La furia surgió caliente y fiera en la sangre de Ren. Levantó su cuchillo y cargó, sus viejos instintos de cazador y habilidades resurgiendo a toda potencia. En un golpe, cortó la cabeza limpiamente. No hubo siquiera un segundo para que Siwon se sorprendiera, mientras su cabeza rodaba de su cuello hasta el suelo. Las manos perdieron su agarre sobre YoungSaeng y el cuerpo se despegó de él, cayendo junto a la cabeza. Ren miró a YoungSaeng, su corazón todavía latiendo con fuerza, su pecho pesado por el esfuerzo de decapitar a Siwon.

─ ¿Estás bien?─

Extendió una mano al vampiro. YoungSaeng le alcanzó, aceptando su ayuda, justo cuando KyuJong llegaba a su lado, habiendo terminado con su atacante.

─Estoy bien.─

Se sentó despacio y miró a Ren, una triste expresión alterando sus apuestos rasgos. Vergüenza y culpa súbitas, flotaron hacia Ren.

─Lo… lo siento YoungSaeng. No tenía ningún…

YoungSaeng lo cortó enseguida.

─Detente. No pudiste haberlo hecho de otra manera.─

Respiró profundamente y giró su oscura mirada hacia KyuJong. El afecto suavizó sus ojos─. No todos pueden ser salvados, no importa cuánto te importen.

KyuJong se inclinó, tomando la mano de YoungSaeng gentilmente, ayudándolo a levantarse de los restos de muebles rotos. Cuando YoungSaeng estaba de pie, KyuJong lo envolvió cariñosamente en sus brazos, su amor por YoungSaeng llenaba el aire a su alrededor. YoungSaeng miró por otro momento más a su protegido muerto antes de girar hacia Ren.

─Vámonos ahora. Vamos con tu hermana.

Para este momento, Baekho y HyunJoong la deben haber llevado hasta el coche. Ren asistió, ansioso de ver a Dara nuevamente y sentir a Baekho en sus brazos. Se apartó de la basura sobre la que el cuerpo de Siwon yacía, desparramado  junto a su cabeza. Casi tiró su cuchillo también, pero cambió de opinión en el último segundo. El mundo aún se encontraba lleno de criaturas como Siwon y quería ser capaz de defender a los que amaba de ellas.

─ ¿Qué pasa con los secuaces de afuera?

─No te preocupes por ellos─ respondió YoungSaeng mientras caminaban por los desechos─. El encanto los dominara nuevamente mientras caminemos. Cuando se acabe, no sabrán quién le ha hecho esto a Siwon.

Ren suspiró. Limpió su cuchillo y volvió a guardarlo bajo su cinturón, siguiendo a KyuJong y YoungSaeng fuera de la oficina, pensando sólo en Baekho y en la vida que pasaría  junto a él, haciendo el amor sin parar. Comenzando en las próximas horas, con algo de suerte. Mientras recorrían su camino a través de la multitud encantada, se percató que ahora tenía seres amados a los qué proteger. Y los defendería.

Notas sobre la autora:

Soy Beatrice y soy Perú, tengo 18 años.
Inicié en los fics desde el 2008, y “Un vampiro para navidad” es mi primera adaptación.
Tengo otros fics en “Amor Yaoi”
Y espero que les guste el Fi

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